Hoy en día, muchos contratos de arrendamiento incluyen pólizas para proteger ambas partes. Pero… ¿realmente sabes cómo funcionan?
Si eres arrendador:
Cubre cánones impagos, daños al inmueble, y costos judiciales.
Pero algunas pólizas limitan el número de meses cubiertos y exigen procesos judiciales previos antes de pagar.
Si eres arrendatario:
Te facilita el arriendo sin codeudores.
Pero implica reportes de riesgo, costos adicionales y cumplimiento estricto de condiciones.
Cuidado con estas cláusulas:
- Tiempo de espera antes de indemnizar.
- Exclusión de daños estéticos o por uso normal.
- Obligación de restitución física antes de pagar.
¿Nuestra recomendación?
Asesórate antes de firmar. En ADESS te ayudamos a entender la póliza, negociar sus condiciones y proteger tus derechos como arrendador o inquilino.




